La mujer, de 37 años, falleció mientras intentaba huir en su coche. Trump y su Administración acusan a la víctima de “terrorismo doméstico”
Renee Nicole Good fue tiroteada en Minneapolis a plena luz del día, este miércoles, por un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante una redada en la zona. Tenía 37 años y tres hijos, de dos exparejas: una hija de 15 años, y dos hijos de 12 y 6, según ha informado uno de sus exmaridos a The Washington Post. Era poeta galardonada, guitarrista aficionada y cinéfila, según distintos medios internacionales.
De nacionalidad estadounidense, Good era originaria de Colorado Springs y hacía un año que se había mudado con su pareja a Minneapolis, desde Kansas City. Autoridades locales afirman que estaba en la zona de la redada como observadora legal de las actividades del ICE; un cargo voluntario que vigila las acciones de la policía antinmigración y las fuerzas de seguridad en protestas y redadas, según la BBC. El objetivo de estos observadores es ayudar a mantener la calma, disuadir a los agentes de las malas prácticas y garantizar el respeto de los derechos legales. La Administración Trump, sin embargo, la ha acusado de intentar atropellar al agente que la mató y han calificado lo sucedido como un “acto de terrorismo doméstico”.












