La franquicia de Georgia y su buque insignia durante los últimos ocho años acuerdan separar sus caminos en la NBA

El mercado de traspasos de invernal de la NBA ha empezado con una bomba programada. Incapaces de cocinar una fórmula ganadora juntos, los Atlanta Hawks y Trae Young han colaborado a la hora de buscar una salida beneficiosa que llevará al base de 27 años a los Washington Wizards, otro equipo en horas bajas. Como parte del trato adelantado por medios estadounidenses, la franquicia capitalina enviará a CJ McCollum y Corey Kispert rumbo a Georgia.

El fin a la era de Young como cabecilla de los Hawks se ha negociado a lo largo de la última semana, aunque desde el verano el jugador y sus representantes tenían claro que la franquicia empezaba a pensar en un futuro sin él cuando no llegó la oferta de renovación de su contrato de 46 millones de dólares, que arrastra una opción de equipo para la próxima campaña. En sus ocho años en Atlanta, la franquicia logró tan solo dos cursos ganadores y tocó techo en 2021 con una aparición inesperada en las Finales de la Conferencia Este, que perdieron con los futuros campeones Milwaukee Bucks.

Young deja Atlanta después de participar en 10 partidos esta campaña, con un balance de dos victorias y ocho derrotas para los suyos. Sin él, los Hawks han mostrado señales esperanzadoras 15-13 con el núcleo joven formado por Jalen Johnson, Nickeil Alexander-Walker, Dyson Daniels, Onyeka Okongwu and Zaccharie Risacher. El jugador llevaba tiempo pensando en su encaje en la capital de Estados Unidos, una franquicia acostumbrada a líderes en su misma posición como Gilbert Arenas y John Wall.