El sector avanza un 9% en el año, muy por encima del promedio de los últimos 16 años. Morgan Stanley destaca el potencial de las compañías estadounidenses

Esta es una de las únicas certezas sobre la geopolítica este año: el miedo y el rearme van de la mano. En medio de la injerencia de EE UU en Venezuela —tras la captura del expresidente Nicolás Maduro el sábado pasado— y de las posteriores declaraciones de Donald Trump sobre invadir y anexar el territorio danés de Groenlandia, los fabricantes de armas europeos viven su mejor arranque en Bolsa desde 2009. El índice que sigue a las empresas de la defensa en las Bolsas del Viejo Continente (Stoxx Aerospace & Defense) avanza un 9,6% en 2026. La mayor subida la experimenta una pequeña cotizada francesa que fabrica drones submarinos, Exail Technologies, que repunta un 25% en solo cuatro jornadas.

Compañías europeas especializadas en defensa, como la española Indra, la alemana Rheinmetall o la italiana Leonardo suben cerca del 15% desde el inicio de 2026. El lunes pasado, en la primera sesión después de la captura de Maduro, el fabricante español tuvo su mayor subida diaria en 10 meses: casi un 10% en un único día.

“El episodio venezolano refuerza la idea de que Estados Unidos podría volverse más transaccional y más unilateral, incluso con los aliados”, ha alertado Saima Hussain, analista de la firma francesa Alphavalue, en entrevista Bloomberg. Al día siguiente de la captura de Maduro, Trump afirmó sin aportar pruebas que Dinamarca, miembro de la Otan, “no es capaz” de garantizar la seguridad de Groenlandia, que estaría con “buques rusos y chinos por todas partes”.