Los gestores eligen compañías con crecimientos sólidos, perspectivas de crecimiento, líderes en sus segmentos y muy penalizadas
Trump ha tenido la batuta de los mercados en el primer trimestre del año. La política arancelaria, la guerra en Irán –que ha disparado el precio del petróleo hasta cotas récord– y su discurso conctradictorio han dado al traste con las cotizaciones y tumbado las previsiones de analistas, gobiernos, economistas y bancos centrales. En el caso del Ibex, ha supuesto la interrupción del rally que mantenía desde octubre de 2023 (ganó el 113%) y que le llevó hasta máximos históricos. El selectivo ha reducido la ganancia anual del 7% al 1,5%.
El segundo trimestre arranca con la misma incertidumbre, pendiente el mercado de la duración del cierre del estrecho de Ormuz y de las contradictorias declaraciones de la Casa Blanca. Al conflicto bélico se une ahora la publicación de los resultados de enero a marzo, donde se conocerá de primera mano cuál es el alcance del conflicto en Oriente Medio.
Las Bolsas van a seguir navegando por aguas turbulentas, pero hay ganas de engancharse: a cualquier atisbo de fin de conflicto, se producen fuertes subidas. Flavien del Pino, de BDL Capital Management, señala que Europa “esconden joyas de inversión con métricas excepcionales”. “Se pueden encontrar líderes globales a múltiplos de entrada muy atractivos”. Sobre la Bolsa española, argumenta que, es un excelente “terreno de caza”, siempre que se priorice el análisis fundamental sobre el ruido macroeconómico.







