El estadounidense Seth Quintero lidera el repóker japonés en Al Ula, pero se queda a siete segundos del piloto catarí en la clasificación general

La armada de Toyota, la más temida por los equipos rivales en la categoría de coches del Dakar, dio el primer golpe de autoridad en la prueba durante la segunda etapa de 400 kilómetros contra el crono entre Yanbu y Al Ula. El estadounidense Seth Quintero, de 23 años y llamado a ser el relevo generacional de la vieja guardia del rally, se impuso en la especial del día con un tiempo de 3h57m16s. Su victoria fue la guinda de una emboscada casi perfecta de los japoneses, que colocaron hasta cinco vehículos por encima de la competencia, pero no pudieron agarrar el liderato de la carrera.

El veterano Nasser Al-Attiyah (Dacia), cinco veces ganador del Touareg, supo navegar la complicada etapa de piedras y riesgo constante de pinchazos con sangre fría, la suficiente como para situarse en primera plaza de la general con siete segundos de margen sobre el ganador. “Esto es lo que toca hacer estos próximos días. Gestionar el ritmo, evitar pinchazos y conseguir no salir delante en etapas como las de mañana, que será clave para el desenlace del rally”, avisaba el catarí, octavo en la especial del día a 6m31s de Quintero a pesar de abrir pista durante gran parte del recorrido. El estadounidense aseguró que había sido conservador en el primer tramo de piedras y luego celebró poder pelear de tú a tú con sus compañeros, que salían todos apelotonados desde más de la décima plaza en el punto de partida.