Reconocida como la mejor ‘bartender’ del mundo en 2019 y dueña del londinense Tayēr + Elementary, ha creado en Barcelona un proyecto con el que busca seguir derribando las convenciones en el arte de las mezclas

Cuando Monica Berg (Seúl, 43 años) servía pintas de cerveza en un bar de Oslo a los 19, jamás hubiera pensado que iba a terminar siendo la coctelera más condecorada e influyente del mundo. Lo que más le llamaba la atención era la relación con la gente y la oportunidad de trabajar en algo que no fuese su aburrida carrera de finanzas. Pronto se dio cuenta de que lo hacía bien y que le gustaba. Más de dos décadas después, ha destrozado todas las barreras de una industria dominada por hombres.

k4EfhMO30-e6S85K8OgW6ky" data-link-track-dtm="">Tayēr + Elementary, su primer proyecto propio, es el quinto mejor bar del mundo y el mejor de Londres, una de las ciudades más competitivas en coctelería en el mundo.

Cuando uno la conoce, la primera impresión es que está pensando todo el tiempo en trabajo. Sin embargo, su actitud cambia cuando comienza a hablar de lo que le apasiona. Dice que no recuerda cuál fue el primer cóctel que probó ni el primero que preparó. Lo que sí recuerda es el Aquavit, una bebida de Noruega con la que creció desde niña. Rememora los años que trabajó en discotecas, que le dieron rapidez en el oficio, su paso laboral por Grecia y los 10 años que viene dedicando a una capital conocida por sus pubs y sus grandes cocteleros.