El perfumista sale de su retiro provenzal para reimaginar las colonias de Puig. Aquí desgrana su particular enfoque creativo, con el que ha dado forma a un sello absolutamente personal

El que fuera crítico de perfumes de The New York Times, Chandler Burr, recoge en su libro El perfume perfecto (Superflua, 2018) una cita del nariz Jean-Claude Ellena (Grasse, Francia, 78 años) que resume bien su filosofía: “No utilizo ingredientes por su olor, sino por el efecto que tienen...

”. Ellena, parcialmente retirado, posee una manera muy particular de afrontar la creación; quizá por ello es uno de los perfumistas más aplaudidos de todos los tiempos y fue responsable de las fragancias de Hermès entre 2004 y 2016.

Él se maneja solo con unas 150 materias primas, pese a que el órgano de un perfumista (la base de esencias con las que trabajan estos artesanos) puede tener varios miles. “Mi colección es pequeña y en cada creación no uso más de 15 o 25, es algo muy preciso. Comienzo una fórmula con no más de cinco o siete productos, hasta que encuentro el tema, y después sigo con el habillé, la decoración”, explica en una de las plantas altas de una de las torres de Puig, con vistas a Barcelona. Con el grupo español acaba de firmar un nuevo proyecto que rinde homenaje a la historia de la casa, Colonias Absolutas.