El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la primera dama Cilia Flores. EFE/ Miguel Gutiérrez

Redacción Internacional (EFE).- Cilia Flores, capturada hoy junto a su marido Nicolás Maduro durante un ataque estadounidense a Venezuela, se convirtió en 2013 en la primera dama del país y en «la primera combatiente de la patria», como pidió Maduro llamar a esta aguerrida abogada de 69 años figura clave del régimen.

A finales de 2025, a consecuencia del recrudecimiento de las tensiones entre EE.UU y Venezuela por el despliegue militar en el Caribe, muy cerca de las costas venezolanas, Maduro designó un equipo de dirigentes del chavismo para crear un nuevo buró político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), entre los que se encontraban Cilia Flores.

La nueva primera dama, nacida en el estado de Cojedes (centro) en 1956, está comprometida con el proceso bolivariano desde hace más de tres décadas, cuando se sumó, junto con Maduro, al movimiento génesis del chavismo, el MBR-200.

Su apoyo incondicional a Hugo Chávez cuajó en 1992 cuando integró el grupo de abogados que lo defendió tras la fracasada intentona golpista que el entonces teniente coronel lideró en febrero de ese año contra Carlos Andrés Pérez, logrando su indulto por parte del presidente Rafael Caldera en 1994.