El descenso del 40% en las llegadas de inmigrantes muestra los frutos del trabajo preventivo frente a la demagogia represiva

Las primeras cifras al cierre de 2025 sobre el control de fronteras recogen una notable caída de la llegada de migrantes de forma irregular a España: 35.935 personas que entraron en el país por vía marítima o terrestre hasta el pasado 15 de diciembre, un 40% menos que el año anterior, que fue récord. Es el mayor descenso desde 2019. ...

Un dato objetivo que, sin embargo, no ha logrado templar un debate político que parece decidido a desconectarse de la realidad estadística para agarrarse a la percepción ciudadana y su instrumentalización a través de la demagogia.

El descenso se explica, principalmente, por la caída de la vía canaria (con un 60% menos de llegadas), la más transitada en los últimos años, tras los acuerdos de cooperación alcanzados con Gambia, Senegal y Mauritania, cuestionados por cuanto suponen externalizar el control migratorio a gobiernos que no respetan los derechos humanos. Como confirma la experiencia, cuando una ruta se cierra, otra se abre o se refuerza. En 2025 aumentaron los cruces hacia Ceuta y Melilla y, sobre todo, gana peso la ruta balear, donde las llegadas de embarcaciones procedentes de Argelia han crecido un 27%. Los expertos apuntan a que en 2026 esa será la zona más problemática.