Los estudiantes reclaman su lugar entre familias sobreprotectoras y profesores críticos tras el mensaje de una universidad que se hizo viral: “El vicedecanato no atiende a padres”

¿Son autónomos los universitarios españoles? ¿Se desenvuelven bien? Un aviso en un despacho de la Universidad de Granada despertó recientemente todas las alarmas. “El Vicedecanato de Prácticas no atiende a padres. Todo el alumnado matriculado es mayor de edad”, decía el mensaje, que se vira...

lizó. Hay profesores que se quejan de su falta de iniciativa. También padres o madres helicóptero que sobrevuelan sus carreras y los llevan de la mano a revisar un examen. Entre ambos extremos, lo que los jóvenes reclaman es simplemente que les dejen hacer a ellos. “Vivimos como en un tutorial constante, siempre hay alguien que te va a decir cómo hacer las cosas”, afirma María de los Ángeles Guzmán, de 22 años, vicepresidenta de comunicación de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP). “No estás aprendiendo, estás viendo a alguien hacer algo por ti”, apostilla.

“Vivo sola y no me paro a preguntarle a nadie cómo se hace una receta, me pongo en YouTube o TikTok y lo tengo”, desarrolla Guzmán, que compagina sus estudios de Historia del Arte en la Universidad de Jaén con su labor en una asociación que representa a más de un millón de alumnos. “Estamos acostumbrados a que todo esté en internet y, cuando no está, es un drama”, detalla. Al mismo tiempo, defiende que no les cuesta consultar: “Somos generaciones a las que nos han criado sin el miedo de pedir ayuda, cuando antes se veía como un acto de debilidad”.