Una publicación reúne la obra realizada a lo largo de seis años por la artista japonesa. Composiciones en las cuales hace uso de su cuerpo y de materiales cotidianos para crear imágenes que invitan a reflexionar sobre la mirada propia mirada y la de los demás

Existen dos lemas imprescindibles para Mari Katayama (Saitama, Japón, 1987). El primero es que siempre sea ella quien apriete el obturador; si lo hiciera otra persona, esta se convertiría en la autora de las abigarradas puestas en escena, en las cuales la joven emplea su cuerpo como una escultura viva y expresa su propia vulnerabilidad. “Es fácil privar a alguien de su existencia”, asegura la artista. El segundo consiste en utilizar materiales cotidianos y elementos naturales para componer los objetos, meticulosamente...

cosidos o bordados, incrustados con encajes, cristales, cabellos, o conchas que junto a sus prótesis hechas a mano, componen los impactantes autorretratos que la han lanzado a la fama mundial.

Synthesis reúne seis años de trabajo de la aclamada artista japonesa. Realizados entre 2019 y 2025, consolidan a Katayama como una artista en pleno momento de expansión creativa y en una posición de plena autoridad sobre su imagen y su relato. Cada imagen invita a sumergirse en un universo donde el cuerpo, la memoria y la naturaleza se entrelazan en composiciones que son a la vez traviesas y profundamente reflexivas; íntimas y monumentales.