Peajes, taxis, Bicing y Metro suben tarifas, mientras que Rodalies trata de compensar sus disfunciones crónicas con una tarifa más atractiva

El año 2026 arranca con una cuesta de enero que se prevé empinada para la mayoría de los bolsillos. Los gastos en vivienda, alimentación o transporte anuncian una subida mayor de lo que puedan crecer los sueldos. El euríbor se estabiliza pero rompe la espiral de bajadas. Los pronósticos descartan grandes sustos con en el coste de las hipotecas, aunque ese es un consuelo...

menor para un mercado inmobiliario que permanece con precios por las nubes.

Los peajes que aún resisten en Cataluña serán más caros en el año nuevo, sobre un 3% más. En los túneles de Vallvidrera el recibo subirá hasta los 4,70 euros, 14 céntimos más, y rebasará los 5 euros en horas punta. El Túnel del Cadí será 40 céntimos más caro (14,5 euros por vehículo) y para cubrir los 20 kilómetros entre Castelldefels y Sitges por la autopista Pau Casals, en el Garraf, habrá que desembolsar 8,42 euros. Ahí pagarán la mitad los vecinos que tienen la condición de movilidad obligada.

También se actualizan los precios que se pagan en el transporte público del área metropolitana de Barcelona. La T-Usual –el título más utilizado, que permite hacer viajes ilimitados durante un mes– pasa de los 22 a los 22,80 euros y la T-Casual, que a derecho a diez viajes, pasa de 12,55 a 13 euros. El billete sencillo, que valía 2,65 euros, salta hasta los 2,90.