El bloque más joven apela al “patriotismo de partido” mientras el PSOE esté en el Gobierno. IU sigue en la estrategia de revitalizar a Sumar
Movimientos en el PSOE contra Pedro Sánchez los hay, intensos, pero sin organización cerrada ni criterios comunes. Desde hace meses, exministros, ex altos cargos, exdiputados, exsenadores y exalcaldes ―unos, con vinculación activa en el partido; otros, a medio gas; y alejados hace mucho de la vida interna de la formación, algunos― coinciden en su crítica a Sánchez como gobernante y como dirigente. Sin embargo, de ese tronco parten líneas contrapuestas y dispares tanto en las formas como en el fondo y los procedimientos de actuación. Un grupo destacado de veteranos aspiran a cambios inmediatos. Su presión, a través de una asociación, pretende que el presidente del Gobierno cambie sus política...
s, reniegue de su socios parlamentarios y deje de controlar la vida interna del partido, además de forzarle a buscar entendimientos con el PP. Todo ello, punto por punto, entraña una enorme complejidad, a no ser que Sánchez convoque elecciones y el proceso de catarsis se produzca automáticamente.
Otro bloque de críticos, más joven, aunque precisan que no solo se trata de edad, se aleja de ese planteamiento. Su discrepancia con el líder del PSOE, tanto por las políticas gubernamentales ―aunque sin una descalificación total como efectúan el bloque de veteranos― como por la exclusión de los no afines, no les lleva a auspiciar ni a aprobar movimientos de agitación y ruptura interna. Desde su conocimiento de “la cultura del partido” y de la vida interna de las federaciones socialistas, afirman que los cambios solo pueden empezar cuando el PSOE no esté al frente del Gobierno de España. “Muchos de nosotros tenemos lo que se llama patriotismo de partido y no vamos a participar en movimientos raros”, señala uno de los representantes de ese sector crítico, en el que se puede incluir a los exparlamentarios Eduardo Madina e Ignacio Urquizu, a las alcaldesas de A Coruña, Inés Rey, y de Palencia, Miriam de Andrés; y el ex secretario general de Madrid, Juan Lobato, entre otros. Esos “movimientos raros” aluden a la intención de algunos críticos de hacer actos abiertos a la sociedad, no de partido, para hablar del Gobierno y del PSOE, tal como los conduce Sánchez.







