La unidad móvil de la Policía Nacional trabaja de manera coordinada con la seguridad del suburbano para dar caza a fugitivos, ladrones, ultras o miembros de bandas latinas
El cerebro del metro de Madrid está ubicado en Alto del Arenal, la estación de Puente de Vallecas. Allí, en una habitación llena de pantallas, se procesan todas las imágenes que envían cientos de cámaras de seguridad, desde cualquier punto de los 295 kilómetros de red ferroviaria que recorren el subsuelo de Madrid, conectado por 302 estaciones. Un agente de la Policía Nacional y otro de ...
la seguridad privada del suburbano se coordinan para apresar a ladrones, fugitivos, ultras o miembros de bandas juveniles violentas.
En agosto de 2022 llegó a la comisaría de la Unidad Móvil de la Policía Nacional en la estación de Nuevos Ministerios la primera denuncia —de las más de 300 que vendrían después— con idéntico formato. Eran todas de ciudadanos y ciudadanas que aseguraban que les habían quitado la cartera mientras viajaban en un vagón del metro y después habían usado sus tarjetas para hacer compras inferiores a 50 euros, hasta que las habían bloqueado. Posteriormente, además, también habían usado su documentación directamente en su banco para sacar dinero de su cuenta. En definitiva, les habían desplumado en pocos días. Los robos llegaron a sumar más de tres millones de euros y la llamada operación Escocia se convirtió en una de las mas importantes y representativas de la lucha contra la delincuencia bajo tierra.






