El astro serbio firma un triple-doble inédito en la competición durante la victoria de los Nuggets sobre los Timberwolves tras una prórroga para cerrar la jornada festiva
La Navidad en la NBA pone en el escaparate a los mejores jugadores de la competición. Allí estuvieron los clásicos de toda la vida, LeBron James, Kevin Durant y Stephen Curry, y nuevos fenómenos como Luka Doncic, Victor Wembanyama, Shai Gilgeous-Alexander o Cooper Flagg. Pero al final de la noche, quien más destacó de todos ellos fue Nikola Jokic. El pívot serbio capitaneó el triunfo de los Denver Nuggets sobre los Minnesota Timberwolves tras una prórroga por 142-138 con un triple-doble inédito en la historia de la competición: 56 puntos, 16 rebotes y 15 asistencias (15-21 en tiros de campo; 22-23 en tiros libres). Y 18 tantos en el tiempo extra. Un nuevo récord que supera los 17 de Curry con los Warriors en un partido de playoffs contra los Blazers en 2016.
El encuentro que cerró la jornada deportiva festiva en Estados Unidos estuvo a la altura de las expectativas. Anthony Edwards, estrella de los Wolves, amasó 44 puntos y culminó la tremenda remontada de su equipo, 15 puntos abajo en el último cuarto, con un triple en suspensión desde la esquina a un segundo del bocinazo final (115-115) que hasta levantó al público local en Colorado. Aunque la prórroga arrancó con nueve puntos seguidos visitantes, los Nuggets abrazaron a un Jokic excelso que metió un par de triples, una canasta y 10 de sus 11 tiros libres en el tiempo extra para sellar el notorio triunfo.












