Propone al ministerio, junto a otros organismos internacionales, en una comisión pericial propuesta por el Juzgado de Huesca que instruye el caso

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) no da su brazo a torcer. Quiere que el Ministerio de Cultura, máxima voz autorizada en patrimonio histórico, dé su opinión en la batalla judicial que atañe a los

l-monasterio-santa-maria-de-sigena/" data-link-track-dtm="">murales románicos de Sijena, cuya restitución al antiguo monasterio de los Monegros está avalada por el Tribunal Supremo. La dirección del museo intentó que el Instituto del Patrimonio Cultural de España hiciera su propio informe (como ya hizo con la Dama de Elche, que evitó su traslado) y el ministerio hizo oídos sordos. Ahora, la jueza del Juzgado de Instrucción número 2 de Huesca ha propuesto una comisión de peritos para decidir sobre cómo se ha de proceder en ese retorno y la defensa del MNAC no ha perdido la oportunidad. ¿A quién propone? El IPCE está entre las primeras propuestas de entre diferentes instituciones, sobre todo internacionales.

Así consta en una alegación remitida al Juzgado que debe decidir sobre la restitución de la joya románica que ahora se exhibe en dos salas del museo barcelonés. La decisión fue votada por unanimidad el pasado jueves en el patronato del MNAC, una reunión ordinaria, la última del año, pero en la que la batalla judicial de Sijena volvió a ganar protagonismo seis meses después de que el Supremo decidiera dar la razón a las demandas del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, que llevan más de una década reclamando que las pinturas del siglo XII vuelven al cenobio oscense. El juzgado ha abierto una puerta inesperada a las esperanzas del museo catalán, puesto que la constitución de esa comisión responde a una petición que presentó, y luego retiró, el letrado que defiende los intereses del consistorio sijenense. Una prueba de que la documentación acumulada en el juzgado empieza a ser excesiva para su gestión.