La promotora de la línea Toronto-Quebec, con la ex presidenta de Adif Marisa Domínguez al frente, tantea a contratistas para iniciar las obras en 2029
La construcción española tiene una oportunidad en Canadá ante una de las mayores inversiones previstas en infraestructura en ese país en décadas, la línea de alta velocidad entre Toronto y Quebec, con un presupuesto que se mueve aún en una amplia horquilla: de 60.000 a 90.000 millones de dólares canadienses (de 37.175 a 55.760 millones de euros). Miembros de Alto, promotora pública de la iniciativa, han pasado por Madrid en busca de compañías con experiencia en este tipo de proyectos.
La delegación que encabeza la que fuera presidenta de Adif Marisa Domínguez, ahora como directora general de Gestión de Proyecto de Alto, también tantea constructoras de Francia o Italia para la ejecución de 1.000 kilómetros de trazado entre Toronto y la ciudad de Quebec. La ejecutiva conoce muy de cerca a sus interlocutores en el sector privado español. Además de su etapa como presidenta de Adif, fue anteriormente directora general de planificación estratégica y proyectos en la entidad.
El Estado está dispuesto a financiar hasta 4.000 millones de dólares canadienses (2.480 millones de euros) y Alto tiene como concesionaria al potente consorcio Cadence, del que forman parte el fondo CDPQ Infra, AtkinsRéalis, Keolis, Systra Canada, Air Canada y la francesa SNCF Passenger. El coste final dependerá de cómo evolucione el diseño y del trámite medioambiental.






