Los analistas esperan que el ‘rally’ se prolongue por el potencial que aún presentan los sectores tradicionales (que son los de mayor peso), el atractivo de las valoraciones, los dividendos y el crecimiento económico

El Ibex está a punto de coronarse como el mejor índice europeo en 2025 con una revalorización del 48% –casi el triple que el Euro Stoxx– y suma tres años consecutivos con un avance por encima del 100%. En su trayectoria final del ejercicio

l="" title="https://cincodias.elpais.com/mercados-financieros/2025-12-18/la-bolsa-y-el-ibex-35.html" data-link-track-dtm="">ha tocado máximo histórico por encima de los 17.100 puntos, rompiendo todos los pronósticos y superando el impacto de la incertidumbre de la política arancelaria de Donald Trump, la tensión geopolítica y la ausencia de gigantes tecnológicos dedicados a la IA. La economía ha sido uno de los mayores apoyos de la renta variable española: “Cerrará 2025 con un alza del 2,9%, más del doble que la eurozona, y comenzará 2026 manteniendo el dinamismo y navegando los crecientes riesgos”, prevé EY.

También, la composición de la Bolsa, con negocios más tradicionales y pese a la ausencia de compañías punteras en tecnología, ha sido decisiva. La banca ha dibujado una trayectoria espectacular en paralelo a unos resultados récord. Santander ha más que duplicado su precio y es el valor con más peso en el Ibex, del 16,65%, cuando al cierre de 2024 era del 11,41% y en 2022, del 10,74%. En conjunto, las entidades financieras representan el del Ibex 40%, cuando hace un año su peso era del 29%. La banca, Inditex e Iberdrola, otros dos pesos pesados, suman el 66% de la composición del índice.