No tiene culpa alguna de los viajes que hayan hecho sus amistades y sus amores, pero el empeño por recalcar que lo que vivió entonces respondió al típico sueño de las que quieren ser princesas, resulta irritante a finales del 2025
La noticia publicada por The New York Times que menciona la relación entre Ana García Obregón y Jeffrey Epstein demuestra dos cosas: que España no te la acabas y que si Obregón no existiera, habría que inventarla. Ella siempre está ahí, para que nosotros bailemos. Como cuando
om/gente/2023-04-04/ana-obregon-anuncia-que-la-nina-nacida-por-vientre-de-alquiler-es-su-nieta-e-hija-de-aless-lequio.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/gente/2023-04-04/ana-obregon-anuncia-que-la-nina-nacida-por-vientre-de-alquiler-es-su-nieta-e-hija-de-aless-lequio.html" data-link-track-dtm="">nació su nieta y nos preguntamos si la paternidad es un derecho o los vientres de alquiler son otra forma de explotar a las más vulnerables.
Ya había hablado de Epstein en sus memorias, pero como dice y le pasan tantas cosas, le hicimos poco caso. Pero salir en The New York Times no es poca cosa, así que Y ahora Sonsoles, donde trabaja como colaboradora, la tuvo en plató. Antes, hubo un debate y se escucharon perlas: “Él era un hombre muy atractivo y ella una muñeca”. Acabáramos.






