La lavandería del Servicio Madrileño de Salud, externalizada, recibe cada vez más quejas. Se reporta que la lencería es insuficiente porque se pierde, está sucia, rota, mojada o mezclada con la de otros centros
No hay mantas, ni almohadas ni sábanas suficientes en los hospitales públicos de Madrid. También faltan toallas, pijamas y uniformes. Los profesionales reciben lencería sucia, rota, mojada o mezclada con la de otros centros, y alguna se pierde por el camino. Todo ello, lo denuncian sanitarios, pacientes y los sindicatos Comisiones Obreras y MATS, que ponen el foco en el servicio de lavandería, externalizado desde 2013, cuando la expresidenta de la comunidad
jor-que-la-ii-republica.html" data-link-track-dtm="">Esperanza Aguirre apostó por un modelo de concesiones que dejó en manos de empresas los recursos no sanitarios. Entre ellos, la lencería, que pasó de ser pública a integrarse en contratos con compañías. Aseguran arrastrar este problema desde hace tiempo, pero se intensifica en épocas de mayor presión asistencial como la actual ante el repunte de la gripe.
“Es otra forma más de hacer caja con la salud”, expresan desde Comisiones Obreras Sanidad Madrid. Este diario ha recogido quejas e incidencias referentes a seis hospitales: 12 de Octubre, Cruz Roja, La Princesa, La Paz-Carlos III, Gregorio Marañón e Infanta Sofía. Excepto este último, en el que la lavandería está gestionada por la entidad Vivva, que no ha respondido a las preguntas de este diario, en el resto la lencería corre a cargo de la empresa ILUNION. A lo largo de estos años, las quejas por el servicio han sido recurrentes.






