El caso de Extremadura reactiva una estrategia política que el partido ha utilizado en distintas campañas electorales para poner en duda el sistema

El PP ha lanzado este jueves una ofensiva política tras el robo de una caja fuerte en una oficina de Correos de Fuente de Cantos (Badajoz), que contenía 124 votos ya emitidos para las elecciones extremeñas de este domingo y que la Guardia Civil investiga como un caso de dilencuencia común, como otros robos en la zona. En pleno arranque del tramo final de la campaña, la presidenta de la región, María Guardiola, ha trasladado a los extremeños que “les están robando” su derecho al voto. Para los populares, tanto a nivel nacional como autonómico, “todo hace pensar que se trata de una estrategia perfectamente organizada con el único objetivo de llevarse el voto por correo”.

No es la primera vez que el PP acude a esta estrategia en campaña electoral. El PP ha puesto sobre la mesa el temor a un posible fraude electoral y la desconfianza hacia el voto por correo en otras muchas convocatorias.

Feijóo pidió en 2023 a los carteros que repartan votos pese a sus jefes

El líder del PP Alberto Núñez Feijóo se dirigía a los trabajadores de Correos, dos semanas antes de que se celebraran las elecciones para pedirles que trabajasen “al máximo”, “mañana, tarde y noche”, para repartir el voto por correo dentro del plazo. Lo hacía en un mitin de campaña en Murcia y llegó a decir que “con independencia de sus jefes repartieran todo el voto antes de que acabase el plazo”. La frase ambigua que sugería dudas sobre la dirección de Correos, que presidía Juan Manuel Serrano, el exjefe de gabinete de Pedro Sánchez.