La artista sevillana compite con un proyecto en el que reivindica la copla como una canción feminista y de disidencia: “Hay letras que son directamente punk”
Desde su propio nombre, con el que aparece registrada en su partida de nacimiento, Rosalinda Galán reconoce sentirse predestinada: “Fíjate cómo me llamo, mi madre me parió ya coplera”. Esta cantante y actriz sevillana de 35 años nacida en Los Palacios, una localidad cercana a la capital andaluza con una fortísima raigambre flamenca, está poniendo patas arriba la música de raíz y el folclore nacional con un proyecto en el que pasa la copla tradicional —de la que es una profunda estudiosa, con una vocación casi antropológica— por el tamiz de la música electrónica. Después de haber cantado en musicales y de haberse escondido tras el nombre artístico de Machita, un proyecto musical con una banda con la que tanto sus letras como sus canciones “eran algo más clásicas”, Rosalinda Galán se destapa.
“Me he reapoderado de quien he sido siempre. Yo soy actriz y cuando hacía pruebas para algunos musicales me decían que era muy coplera, como si fuera una pega. He huido de mi nombre. Y ahora he dicho: ‘Pues claro que sí’, soy Rosalinda Galán y soy coplera”. Lo explica la artista en Sevilla en una entrevista con EL PAÍS antes de regresar a Madrid para preparar su participación en la próxima edición del Benidorm Fest, que se celebrará del 10 al 14 de febrero del próximo año con una nueva reinterpretación de sí mismo, haciendo una similitud con la propia Rosalinda Galán.






