Rosalinda Galán, Tony Grox & Lucycalys y Miranda! & bailamamá lideran las apuestas a ganar esta quinta edición con más presupuesto, más ambición escénica y más premios

Desde el año pasado, el Benidorm Fest mantiene en secreto las puntuaciones que sus finalistas obtienen en las rondas previas por parte del jurado profesional y del público. Es todo un acierto, ya que deja mucho más abierta la duda en torno a qué candidaturas son las que cuentan con más posibilidades de victoria. Esta edición, además, compensa su reciente desvinculación con el festival de Eurovisión, el que era su principal reclamo hasta ahora, con más presupuesto, más ambición escénica y más premios.

RTVE confirmó en diciembre que se retiraba del festival de Eurovisión 2026 después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) confirmara la presencia de Israel en el mismo. Por tanto, los 12 finalistas del Benidorm Fest no compiten esta vez por representar a España en el certamen, sino por un premio en metálico de 100.000 euros, al que se suman otros 50.000 euros destinados a los compositores del tema ganador.

Desde este jueves, la sevillana Rosalinda Galán se ha convertido en una de las favoritas a hacerse con la Sirenita de oro. Su Mataora, una eléctrica neocopla que intercala, en lo musical y en lo escénico, el vetusto blanco y negro con el rojo pasión, ha logrado mayor consenso que otras propuestas eurovisivas de corte similar en el pasado, como Remitente de María Pelae e incluso el Eaea de Blanca Paloma.