La candidata de Unidas por Extremadura, el espacio a la izquierda del PSOE, pide al socialista desencantado que le “preste” su voto en las elecciones del domingo
Irene de Miguel (Madrid, 44 años) espera mejorar los resultados de su grupo el domingo gracias, en parte, al voto del socialismo desencantado. Pero sin que hayan abierto las urnas, esta ingeniera agrónoma, cabeza de lista de la coalición de izquierdas Unidas por Extremadura, ha obrado ya un milagro: dirigir un espacio político plural y estable con...
siete años de vida que nunca se planteó concurrir separado y que en las últimas autonómicas resistió frente a la debacle generalizada. Tiene claro que si llegase al Gobierno de la Junta revertiría la reforma tributaria de María Guardiola para que las grandes eléctricas “paguen por todo lo que han saqueado durante décadas” y construiría viviendas de alquiler asequibles para abordar el gran problema que golpea Extremadura.
Pregunta. ¿Cómo se entra en juego en unas elecciones en las que parece que solo se decide el reparto de equilibrios en la derecha?
Respuesta. Extremadura está siendo el tablero de juego de Abascal y Feijóo para ver quién tiene más hegemonía, pero eso se rompe hablando de que comparten la misma hoja de ruta, que es la privatización de nuestros servicios públicos. No hay una derecha más moderada y otra más asalvajada. Al final, se entienden para lo fundamental. La eliminación del impuesto de patrimonio a las grandes fortunas, permitir la entrada por primera vez de la universidad privada y cargarse la ley de memoria democrática, Guardiola lo ha hecho de la mano de la extrema derecha.






