Los mandatarios ultras exhiben su buena relación con un encuentro en Buenos Aires
La extrema derecha avanza en Sudamérica y muestra su unidad. Menos de 48 horas después de ganar las elecciones presidenciales en Chile, el José Antonio Kast cruzó la cordillera de los Andes para reunirse con Javier Milei en Buenos Aires. El presidente argentino, ariete de la batalla cultural contra la izquierda en el mundo, lo recibió con los brazos abiertos. “Sudamérica ha despertado hacia las ideas de la libertad, lejos de la calamidad del socialismo del siglo XXI”, dijo un Milei eufórico el lunes por la noche en la cena de la Fundación Faro, un think tank ultraderechista.
La victoria de Kast frente a la candidata oficialista Jeannette Jara fue una excelente noticia para el presidente argentino, que celebra cada derrota de la izquierda como si fuera un triunfo propio y tuvo numerosos cortocircuitos con el mandatario saliente, Gabriel Boric. Contar con un aliado con tanta afinidad ideológica como Milei es también una excelente noticia para Kast, que eligió Argentina como su primer destino como presidente electo de Chile. Los dos líderes sudamericanos mantienen una gran sintonía desde que se conocieron en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) celebrada en São Paulo en 2022.












