Los casos en España se han triplicado en las últimas dos décadas y afecta ya al 14% de la población adulta
El insomnio se ha convertido en un problema de salud pública de primera magnitud en las sociedades occidentales. En países como España, por ejemplo, alrededor del 43% de la población presenta algún síntoma de insomnio. Según datos de un estudio de la Sociedad Española de Sueño (SES), la prevalencia de casos de insomnio crónico se habría triplicado en las últimas dos décadas y afectaría ya al 14% de la población adulta española (alrededor de 5,4 millones de personas).
Según la última Guía Europea sobre tratamiento el Insomnio, del año 2023, la terapia cognitivo-conductual para insomnio (TCC-i) es la recomendada como tratamiento de primera línea para el insomnio crónico en adultos. Solo si esta terapia no es eficaz o no está disponible, se recomienda a corto plazo (no más de cuatro semanas) el uso de determinados fármacos como las benzodiazepinas, los agonistas de receptores de benzodiazepinas y algunos antidepresivos. En la práctica, sin embargo, muchos pacientes pasan años tomando estos fármacos o sufriendo síntomas de insomnio que dificultan su calidad de vida sin encontrar un tratamiento que mejore su estado.






