Las declaraciones del presidente andaluz encienden las críticas en redes sociales en medio de la polémica por el acoso en los partidos políticos y la crisis de los cribados

En abril de 2019, cuatro meses después de tomar posesión como presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, se hacía una foto a la puerta de la portada de la Feria de Sevilla con azafatas de una marca de manzanilla. Las mujeres —y los hombres— a su alrededor se preguntaban quién era ese hombre y se sorprendían cuando se les decía que era el nuevo jefe del Gobierno regional. Ocho años después, el propio Moreno confiesa que, ahora, hay mujeres que le acercan “con interés”. Es su forma práctica de presumir de que la erótica del poder existe, tal y como ha reconocido en una entrevista con El Español, en la sección La Maga, destinada al público femenino, y que, en plena tormenta por el machismo subyacente en los casos de acoso que han aflorado tanto en PSOE como el PP, han desatado las críticas en redes sociales.

“La erótica del poder existe, no vanos a negarla, sería mentira. Cuanto tú tienes una posición preeminente donde estás con el foco… eres una persona más interesante. A priori, una persona que lidera una comunidad autónoma y tú la ves en una intervención, en una conferencia o en un libro… te parece más interesante y eso hace que las personas, en este caso mujeres, se acerquen con interés. No significa que sean intereses espurios”, sostiene el presidente andaluz, quien luego admite que a su mujer, Manuela Villena, a veces “le ha costado” lidiar con ese tipo de atracción. “A veces le ha molestado alguna cosa. Estábamos un día paseando por la playa, por Tarifa, nunca me olvidaré, y entonces pasan dos chicas, jóvenes además… Y yo iba paseando con un perro que tenía… y las chicas: ‘Juanma, tú eres Juanma’, tal, pumpún. ‘¿Nos podemos hacer una foto?’. Y yo les presento: ‘Es mi mujer’. Y se hacen la típica foto pegada cada con cara… mi mujer delante, mirando, flipada. ‘Qué poca vergüenza”, relata.