Las fuerzas de seguridad tenían información sobre uno de los dos autores del ataque. Un transeúnte, Ahmed al Ahmed, es aclamado como un héroe por derribar y desarmar a un agresor
Australia prometió el lunes endurecer las leyes sobre armas de fuego mientras comenzaba a homenajear a las víctimas del peor tiroteo masivo en casi 30 años. La policía acusó a un padre y a su hijo de matar a 15 personas en una celebración judía en la famosa playa de Bondi, en Sídney, con una motivación marcada por el antisemitismo.
El incidente ha planteado dudas sobre si las leyes sobre armas de Australia, unas de las más estrictas del mundo, necesitan una revisión, ya que la policía ha afirmado que el sospechoso de más edad tenía licencia de armas desde 2015, además de seis armas registradas.
Según ha informado el primer ministro, Anthony Albanese, se están considerando medidas que van desde límites a las licencias de uso indefinidas hasta el número de artefactos que puede poseer una sola persona. “Las circunstancias de las personas pueden cambiar”, dijo a los periodistas antes de la reunión del Gabinete. “Las personas pueden radicalizarse con el tiempo. Las licencias no deberían ser perpetuas”.
El Gobierno también planea crear un registro nacional de armas, acotar los tipos que son legales, incluidas las modificaciones, y restringir los permisos a los ciudadanos australianos.














