La policía investiga los vínculos de los atacantes con la organización terrorista yihadista, según medios locales. Entre las víctimas hay una niña y un superviviente del Holocausto
Miembros de la comunidad judía australiana empezaron a llegar este lunes entre lágrimas y con banderas australianas e israelíes a la playa de Bondi, en Sídney, para homenajear con flores y peluches a las víctimas del atentado de la víspera, en el que murieron 15 personas cuando dos hombres armados abrieron fuego contra la multitud que celebraba la festividad judía del Jánuca. Una niña de 10 años, un rabino británico y un superviviente del Holocausto son tres de las víctimas de un ataque que ha conmocionado a Australia y que ha llevado al primer ministro del país, Anthony Albanese, a anunciar que endurecerá los permisos de armas.
Mientras la policía investiga la posible conexión de los asesinos con el grupo terrorista yihadista Estado Islámico, Australia sigue también con atención el estado de Ahmed Al Ahmed, el frutero musulmán que desarmó a uno de los asaltantes durante el ataque y ha sido aclamado como un “héroe”. Al Ahmed se recupera de sus heridas en el hospital.
Alrededor de un millar de personas celebraban la festividad judía del Jánuca en la popular playa de Bondi, en Sídney, cuando dos hombres armados con rifles abrieron fuego contra la multitud. Mataron a 15 personas. La más joven, una niña de 10 años; la mayor, de 87. Los testigos han descrito escenas de pánico, con cientos de personas tratando de refugiarse donde podían y cadáveres en la arena. Imágenes posteriores mostraron a los equipos sanitarios tratando de reanimar a numerosas víctimas, mientras otras, ya fallecidas, yacían con el rostro cubierto.














