El pulso entre Rosalía y Bad Bunny demuestra que la música española y latina vive un momento de plenitud: ya no solo domina las escuchas a escala global, sino que también gana cada vez más prestigio crítico
Las músicas españolas y latinoamericanas viven el mejor momento desde que comenzó el siglo XXI. Y no ya por su posicionamiento entre los más escuchados en las plataformas digitales. También en listas como la de Babelia, elaborada por con las votaciones de una veintena de especialistas, todos vinculados a EL PAÍS. Siete discos de artistas españoles se cuelan entre los 25 álbumes más destacados de 2025, entre ellos el mejor, Lux, de Rosalía. Otros cuatro los firman músicos expresándose en castellano del otro lado del Atlántico. El duelo entre Rosalía y Bad Bunny cayó del lado de la catalana por poco. Los dos son discos inmensos que coronan una cosecha diversa con espacio para el flamenco, el hip hop, la electrónica, el pop comercial, el rock o las tendencias experimentales. Un buen año este 2025. CARLOS MARCOS
Acostumbrados al capricho, la ocurrencia o el instante, Rosalía es la némesis de todos esos conceptos, pausada artesana de un trabajo concebido bajo una idea a modo de guía. Lux emerge como resultado de una necesidad que tiene un registro racional sustancioso, una argumentación que rescata la espiritualidad en tiempos de atroz materialismo. También una raíz emocional con enfoque femenino y una estética de cruce, hija localista de las fronteras, fértiles espacios de permeabilización y límites imprecisos. Catalana de sangre asturiana y gallega que un día tropezó con Camarón, hija de su tiempo y estudiosa de la música, sus propuestas nunca han sido obvias. Tampoco en Lux, un disco de intersecciones donde conviven electrónica, orquesta, coros y palmas como instrumentos que aplicar de diferentes maneras a sus canciones.






