Imagen de archivo de la cantante Rosalía. EFE/Kiko Huesca

Javier Herrero |

Madrid (EFE).- Este 2025 podría haber tenido muchos protagonistas musicales posibles en España, con Bad Bunny a la cabeza, de no ser por el éxtasis místico en el que sumió al país entero ya en el tramo final del año, casi por sorpresa, el cuarto disco de estudio de Rosalía, ‘Lux’, un fenómeno fuera y dentro de sus fronteras.

A todas sus conquistas previas en términos de composición e interpretación, la catalana sumó en este caso la fuerza de la música clásica para gestar un álbum que habla de decepción, pero sobre todo de reconexión y transformación personal, con muchas santas empoderadas de la historia como inspiración y en 13 idiomas diferentes.

Si su irrupción en plena Gran Vía de Madrid generó titulares (y hasta una investigación por si debía incurrir en multa), tras el estreno del disco parecía no haber nadie que no hablara del disco desde la admiración, de Pedro Sánchez a Madonna.