Los fabricantes de juguetes se echan en brazos de estos productos para conquistar a los adultos ante la falta de niños. Este año esperan revertir la caída de las ventas

La vida no consiste en tener buenas cartas, sino en saber jugar las que te tocan. El refranero popular es muy sabio y refleja la partida que actualmente intenta dominar la industria juguetera española. La baja natalidad ha reducido un 38% su público objetivo desde 2008, un público que, además, abandona antes sus muñecos cegado por el brillo de los dispositivos tecnológicos. Ante esta tesitura, a las empresas fabricantes no les queda más remedio que actuar. Y su solución ha sido lanzarse hacia los juegos de mesa, que se convirtieron en la primera categoría del sector en 2024, y los de construcción, los favoritos de los consumidores adultos, que hoy alcanzan el 30% del total de las ventas.

Ambos segmentos figuraban entre los de mayor volumen en la industria juguetera europea. En cambio, en España reinaban las muñecas y los artículos preescolares, que son precisamente los que más están sufriendo ahora, mientras las otras dos categorías se erigen como los puntales de crecimiento. “El sector ha comprendido que el grupo de adultos es cada vez más numeroso y tiene mayor poder adquisitivo. Esto ha llevado a la creación de juguetes específicamente diseñados para ellos”, explica Marta Salmón, presidenta de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) por correo electrónico.