El conjunto de Íñigo Pérez se aprovecha de un obús teledirigido del Pacha Espino para asegurar su pase y situarse entre los ocho primeros de la Conference League
El Rayo Vallecano ha vencido al Jagiellonia polaco y confirma, como mínimo, su participación en el playoff de la Conference League, aunque una victoria en la siguiente jornada le permitiría acabar entre los ocho primeros y clasificarse directamente a los octavos de final del torneo. Ambos equipos comenzaron el partido presionando arriba, pero fue el Rayo el que se hizo rápidamente con el control del partido, con Isi Palazón y Unai López como los directores de orquesta del equipo madrileño. Y, en la primera jugada de peligro del partido, Álvaro García centró un balón al corazón del área que se fue envenenando hasta que le cayó a Sergio Camello, que sólo tuvo que empujarlo al fondo de la red. Un Sergio Camello que, diez minutos después, estrelló el esférico en la cruceta tras sacarse de la chistera un cañonazo de fantasía desde la frontal de área; y en la siguiente jugada, aprovechando otro gran pase de Álvaro García, se topó otra vez con la madera al desviar un defensa rival su disparo cuando parecía que entraba.
Pasaban los minutos y el Jagiellonia no creaba peligro. Daba la sensación de que para el Rayo iba a ser uno de esos partidos tranquilos, sin sobresaltos, de meter tres o cuatro goles rapidito y olvidarse. Pero los locales, en una de las últimas jugadas de la primera parte, empataron el encuentro de la mano del español Jesús Imaz tras un mal despeje de Batalla en la salida de un córner. Un gol que dolió a los de Íñigo Pérez, al ir por delante prácticamente toda la primera parte y habiendo estrellado el balón en el poste dos veces, mientras que su rival empataba en una de las poquísimas ocasiones de las que dispuso en los primeros 45 minutos.






