Junts apoya la ley de atención al cliente pero rechaza con Podemos la senda de déficit y la reforma de la dependencia, que sale con la derecha
El último pleno del Congreso en este periodo de sesiones consagró hasta la máxima expresión las virtudes políticas de la geometría variable de esta legislatura. El Gobierno logró así, en uno de los peores momentos políticos de este mandato, el respaldo de cinco importantes proyectos, dos leyes muy sociales y tres decretos con medidas económicas que beneficiarán a millones de funcionarios, afectados por el volcán de La Palma y a miles de ayuntamientos por todo el país. No fue un apoyo uniforme del bloque de investidura. El Ejecutivo de coalición salió de la sesión parlamentaria final de 2025 presumiendo de una ley de atención a la clientela pactada con Junts y otros socios; con una reforma de la dependencia sin Junts pero con los aliados habituales y el PP; y con otra derrota de la senda de estabilidad y el techo de gasto del proyecto de Presupuestos para 2026, sin Junts y sin Podemos.
“Ni tan mal”, resumieron con alivio en la cúpula del grupo socialista el balance de la jornada, que se presentaba como una especie de radiografía del estado político del país con un PSOE muy acosado por distintos escándalos judiciales. El curso acabará así con medio centenar de proyectos aprobados en lo que va de mandato, en un esquema cada vez más peliagudo a la hora de componer mayorías tras el desmarque reciente de Junts.







