La legislatura está muy enredada y con un ambiente político enrarecido y crispado, pero el Gobierno sigue ganando la mayoría de votaciones sin problemas en el Congreso. Los bloques de intereses no han variado, pese al terremoto causado por el caso Cerdán. Al menos por ahora. El pleno del Congreso votó este jueves una docena de asuntos muy diversos y el Ejecutivo de coalición los ganó prácticamente todos con sus socios habituales de investidura, incluso una moción que perdió el PP “sobre las diferentes tramas de corrupción que investiga actualmente la Guardia Civil que implican directamente al Gobierno de España y a la dirección del Partido Socialista”. Pero Junts, al acecho, avisa de una inminente derrota sobre una reforma simbólica y sustancial, especialmente para la vicepresidenta y ministra de Trabajo: asegura que no apoyará la reducción de la jornada laboral.
En el núcleo socialista del Gobierno de Pedro Sánchez preocupa esa negociación que lidera Yolanda Díaz, pero defienden que todos los proyectos tienen que negociarlos grupo a grupo. El Ejecutivo no ha presentado su proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2025, pero mantiene en marcha otras iniciativas de calado. “Tendremos que seguir negociando una a una todas estas iniciativas, como hasta ahora, pero no vemos a los socios de investidura cambiando de bando ni apoyando ahora al PP y menos después de las cosas que les están diciendo de que son cómplices de nuestros casos de corrupción”, indicó este jueves en el Congreso uno de los componentes más relevantes del equipo de Sánchez.






