La Academia de Bellas Artes de San Fernando reclama la demolición del edificio, construido en 1910 con aire afrancesado y nada nazarí
El hotel Reúma, en la ladera norte de la colina de la Sabika y a 90 metros de los muros de la Alhambra, es sin duda un cuerpo extraño en su entorno. Allí, en el bosque de San Pedro de la Sabika, coto de caza del sultán Muley Hazen en el siglo XV, y coronado por el recinto nazarí, este edificio de 125 metros cuadrados y tres plantas surge en 1910 con su aire historicista y afrancesado, un peculiar tejado de zinc y su remate central a modo de asa donde aparecía el rótulo. Nacido con el nombre de hotel Bosques de la Alhambra, la humedad y el frío de es...
e bosque hizo inviable el negocio y cerró en apenas dos años. Los granadinos, claro, no tardaron en bautizarlo como “hotel Reúma” o casa de la maleta, por la apariencia del edificio con su asa en el tejado. Tuvo distintos usos a lo largo del siglo XX, y la Alhambra lo adquirió hace 25 años. Cuerpo extraño, edificio exótico o pegote, tiene un valor simbólico indudable para la ciudad.
Este otoño, el Patronato de la Alhambra ha puesto en marcha su rehabilitación, con la oposición de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que ha emitido un informe solicitando su demolición. Se renueva, pues, el debate de qué hacer en estos casos. Justo este miércoles comenzó un congreso de dos días organizado por el Patronato para discutir el plan director que regirá la gestión del monumento en los próximos 10 años, en el que tendrá que incluirse el futuro del hotel Reúma.






