La ficción de los creadores de ‘La casa de papel’ no tuvo la respuesta crítica esperada, y ya está desmontando sus escenarios
Netflix vendió El refugio atómico como su serie más “ambiciosa”. Tenían detrás al equipo de La casa de papel y Berlín (dos de sus grandes éxitos históricas) y unos gigantescos decorados levantados para la ocasión. Pero la primera temporada no tuvo la acogida esperada, y la serie que transcurre en un búnker de lujo acabará con final abierto, tras los ocho episodios de su primera tanda, confirma Netflix a EL PAÍS. La plataforma de streaming ha cancelado la producción, ha avisado a los actores y ya está desmontando los platós.
El refugio atómico tenía un giro tras el primer episodio que cambiaba todo su argumento, pero la sinopsis de la serie protagonizada por Miren Ibarguren, Joaquín Furriel, Natalia Verbeke y Carlos Santos explicaba que la historia llevaba al espectador a un mundo donde, con la tercera guerra mundial está más cerca que nunca, un grupo de multimillonarios había financiado un enorme búnker de lujo. En sus enormes pisos habían construido una especie de hotel de ambientación retrofuturista con todas las comodidades y la tecnología más avanzada, preparado para que sus familias pudieran vivir en él durante 10 años. Todos ellos, antes del desastre nuclear, deciden trasladarse a este refugio subterráneo de forma preventiva. Pero lo que parecía algo provisional se convierte en definitivo.






