Madrid (EFE).- La ministra portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha reconocido este martes que el encuentro que mantuvo con el exasesor de Moncloa Paco Salazar, acusado de acosar a trabajadoras del PSOE, no se tenía que haber producido, y ha dicho que siente «dolor, indignación» y, sobre todo, «traición» por las conductas denunciadas.
Así lo ha asegurado a los periodistas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, al ser preguntada por la reunión que mantuvo en un restaurante con Salazar, hoy apartado del partido y de sus funciones en Moncloa.
«Me llamó, yo lógicamente acudí y, ya les digo, ese encuentro no se tenía que haber producido y fue un error», ha señalado la ministra que ha apuntado que después de conocer el contenido de las denuncias «el dolor, la indignación y, sobre todo, la traición» que puede sentir tanto ella como todo su partido «absoluto».
No obstante, ha dejado claro que ese dolor «no es ni similar, ni comparable al que pueden sentir las víctimas» y que son a ellas a las que hay que «acompañar, cuidar y a las que ayudar para llevar esta investigación hasta el final de sus consecuencias».
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