Uno de los coordinadores del estudio que proyectó las consecuencias del calentamiento global por encima de los 1,5 grados habla sobre la crisis de gobernanza y financiación para avanzar en el desarrollo sostenible y en la acción ambiental

Aromar Revi (Kochi, India, 64 años) es uno de los expertos que hace siete años vaticinó, con rigor científico, qué pasaría si en el planeta Tierra se superaban los 1,5 grados ―o, peor aún, los 2 grados― con respecto a los niveles preindustriales. Hoy, un año después de que el planeta traspasara por primera vez esa barrera, y en medio del negacionismo climático del Gobierno de Estados Unidos y del paso atrás de algunos populismos europeos, teme que la reducción de las emisiones será una tarea cada vez más difícil.

“Debería ser una oportunidad para la solidaridad, pero estamos utilizando esto para empujar a algunos países en otras direcciones. Estamos siendo muy irracionales como especie”, dice el también director del Instituto Indio para los Asentamientos Humanos en una entrevista con EL PAÍS en Barcelona, ciudad que visitó para dar una charla en el lanzamiento del Anuario 2026 del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Revi, uno de los coordinadores del Informe Especial del IPCC sobre el Calentamiento Global de 1,5°C publicado en 2018, y con una experiencia de casi 40 años en el sector, advierte de que la búsqueda y concertación de soluciones es cada vez más compleja porque implica cada vez a más millones de personas cuya vida y patrimonio se pone en riesgo con la inacción. Para la muestra: solo unos días después de esta entrevista, las inundaciones en sudeste asiático se cobraron la vida de unas 1.300 personas y dejaron cientos de miles de desplazados.