Vídeos falsos traducidos a decenas de lenguas locales para ampliar su alcance, avatares que simulan ser periodistas y herramientas de difusión de bulos por múltiples canales ponen en jaque a varios países africanos

Un bulo sobre el robo de genitales masculinos que se extendió de manera simultánea en cuentas falsas de redes sociales, medios de comunicación digitales y conversaciones cotidianas logró crear un pánico colectivo en países como Nigeria, Chad y República Centroafricana a finales de 2024. El bulo, que lleva años circulando por el continente, se hizo esta vez mucho más creíble porque se distribuía de forma intencionada por distintos canales digitales a gran velocidad. La mentira, sin embargo, no quedó en la anécdota: un medio digital de Malí tergiversó aún más la historia al señalar a Francia como responsable de un plan para “robar la virilidad” a los hombres africanos para “extraer la hormona de la masculinidad” y llevarla a Francia para combatir “el declive de la actividad sexual” y la disminución de la población. Unas semanas después, fact-checkers desmintieron la información y confirmaron que formaba parte de una estrategia de manipulación antioccidental dirigida por países extranjeros.