El boom de vídeos sexuales falsos desata las alarmas en Europa: la inteligencia artificial permite crearlos en cuestión de segundos
Un escándalo en Alemania ha puesto el foco sobre un fenómeno en auge: los llamados deepfakes pornográficos, un contenido audiovisual manipulado. Durante años, la presentadora Collien Fernandes ha sido víctima de contenidos sexuales generados con inteligencia artificial (IA), presuntamente por su exmarido, el actor Christian Ulmen. Una forma de violencia digital que afecta sobre todo a mujeres, famosas o anónimas, y que crece sin control ante un vacío legal en gran parte de Europa.
Este programa está producido por el canal ARTE y se distribuye en 10 idiomas gracias al proyecto Emove Hub que, además de EL PAÍS, incluye a Balkan Insight, Sinopsis (Rumania), Gazeta Wyborcza (Polonia), Internazionale (Italia), Ir (Letonia), Kathimerini (Grecia), Le Soir (Bélgica) y Telex (Hungría). Los medios que participan en el proyecto reciben financiación de la Unión Europea de acuerdo con la convocatoria European Media Hubs, liderada por la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnología (DG Connect), que se enmarca dentro de las acciones multimedia de los Veintisiete.






