Las imágenes de la delgadez de la exprimera dama son una decepción para quienes creímos en la defensa de un cuerpo diferente

Se difundieron las imágenes de una irreconocible Michelle Obama y las mujeres del mundo no podíamos creer lo que veían nuestros ojos: ¿por qué, Michelle?, ¿por qué tú?, ¿por qué a tu edad y con los privilegios y el poder sobre tu vida del que gozas has decidido traicionar la causa feminista y la causa antirracista? Muchas nos sentíamos aliviadas al verte con tu físico entero, sin ser diezmado por esos estúpidos y dañinos procedimientos de la industria cosmético-dietética-farmacológica, tu figura poderosa y potente, tan en armonía con tu estatura nos dio un respiro a las grandotas de músculos recios que hemos sido humilladas y vejadas por poco femeninas.

-10-28/michelle-obama-desvela-por-que-evito-hablar-de-moda-y-belleza-en-sus-dias-en-la-casa-blanca.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/gente/2025-10-28/michelle-obama-desvela-por-que-evito-hablar-de-moda-y-belleza-en-sus-dias-en-la-casa-blanca.html" data-link-track-dtm="">Tu sola presencia en la esfera mediática, con tus brazos fuertes era un desafío a los cánones de belleza occidentales, esos que han establecido que ser mujer es ser frágil, pequeña, insignificante, débil y casi casi que es no tener cuerpo, solo volátil esencia sublime. El modelo que ahora representa la pobre Ariana Grande, tan alegre y pizpireta cuando salía en programas infantiles y ahora convertida en un estereotipo de la industria con el rostro de plástico y tendiendo a cero su ya diminuto cuerpo.