La primera ministra, la ultraconservadora Takaichi, se ha mostrado contraria a reformar el sistema que veta el trono a las mujeres pese a la falta de hijos varones del emperador Naruhito
La princesa Aiko de Japón, la única hija del emperador Naruhito y su esposa, la emperatriz Masako, ha cumplido este lunes 24 años con la popularidad en auge, y una creciente presencia en actos oficiales. Su ascendente prestigio ha reabierto el debate, en una sociedad patriarcal y tradicionalista, sobre la posibilidad de que una mujer herede el trono, a pesar de la ley sálica que gobierna las reglas niponas de sucesión imperial. ...
La discusión aterriza en un país que ya rompió con los prejuicios de género hace poco más de un mes al investir por primera vez a una mujer, Sanae Takaichi, al frente del Gobierno, cuando muy pocos lo creían posible. Las encuestas, además, muestran un sólido apoyo ciudadano a la idea de que Aiko, o cualquier otra congénere en el futuro, pueda ser la heredera.
Los partidarios de Aiko reclaman que se lleve a cabo el cambio cuanto antes, como una forma de salvaguardar la línea dinástica de la monarquía reinante más antigua del mundo. Hay cierta sensación de urgencia, con Hisahito, el sobrino de Naruhito, de 19 años, convertido en estos momentos en el único descendiente varón perteneciente a la generación más joven de una menguante familia imperial.






