El fenómeno ‘tradwife’ (mujer tradicional) ha arrasado en las redes y en España tiene a RoRo como su estrella más reconocible. Mientras tanto sus esposos, los más beneficiados de sus horas en la cocina, permanecen en la sombra

“Las tradwives o esposas tradicionales de TikTok no existen: son un espejismo de las redes”, dice Mariola Cubells en un texto en el que advierte que esas creadoras de contenido en clave Betty Draper del 2025 posiblemente ganen mucho más dinero que “los esposos a los que dicen servir”. Pero, ¿quiénes son esos maridos? Mientras ellas se exponen, reciben halagos encendidos, críticas furibundas y se colocan en el centro del debate po...

lítico entre derechas e izquierdas, de ellos, los que se comen esos platos deliciosos y disfrutan de esas casas impolutas, no sabemos nada. Como en tantos otros campos, el foco está sobre ellas.

Un ejemplo muy cercano: en España sabemos bien quién es Rocío López, conocida en las redes como RoRo y que el año pasado desató la polémica al convertir sus vídeos de recetas en todo un alegato al exhibicionismo de clase con una pretensión de complacer los deseos de su pareja, Pablo, que raya en la sumisión. “El menú que le apetecía a Pablo” era el lema que acompañó al menú creado por la influencer para una conocida cadena de hamburguesas. Porque los deseos de Pablo Santos eran órdenes y esas órdenes, recetas que podían llevar horas ante la cámara con la impoluta estética de quien puede dedicar tiempo no solo a limpiar y hornear, sino a cuidar su aspecto. Ella, además, ha tenido tiempo de participar en talent shows de cocina o en las veladas de Ibai.