El equipo energético se decanta por el piloto francés de Racing Bulls, la segunda escudería de la compañía del búfalo rojo, para que corra el año que viene junto al holandés, que el domingo se juega el Mundial

Red Bull ya ha elegido a la próxima víctima de Max Verstappen. Si tenemos en cuenta qué les ha pasado a los últimos seis compañeros que ha tenido el holandés desde que promocionó al equipo energético, a mitad de 2016, más que una oportunidad, Isack Hadjar va camino del matadero. A sus 21 añitos, el francés será el séptimo en medirse en corto con Mad Max, el animal más competitivo de la parrilla, un depredador insaciable de victorias, de títulos y de todos aquellos que le desafían. Y ya se sabe que cualquier corredor, al primero que quiere ganar es al que dispone del mismo coche, dado que objeto de comparación más real que se puede hacer.

Our Driver Line-up for 2026 ⏩️@Max33Verstappen 🤝 @Isack_Hadjar

Read more here 🔗 https://t.co/mvEMyB7JC0 pic.twitter.com/1LLcYUel81

La temporada que viene será la segunda completa para Hadjar, que se estrenó este curso en Racing Bulls, la segunda escudería de la compañía del búfalo rojo, y que ha exhibido ese carácter que tanto gusta en los despachos de la casa austríaca. “Después de todo el trabajo duro que he hecho desde que me incorporé al equipo junior, esta es una enorme recompensa. He tenido muchos altibajos en mi carrera, y ellos han continuado creyendo en mí”, ha asegurado hoy a través del comunicado emitido por Red Bull. Sonadas fueron las palabras de Helmut Marko el día del accidentado debut del muchacho, que ni siquiera pudo tomar parte de la salida, en Australia, después de estrellarse en la vuelta de formación. El novato lloraba desconsolado de regreso al garaje, y por el camino recibió el cariño de Anthony Hamilton, padre de Lewis, que le abrazó con fuerza, consciente de que Marko debe tener alguna que otra virtud, pero que la humanidad la deja para otros.