El monarca, que pidió perdón en 2023, realiza la primera visita de Estado a la antigua colonia neerlandesa en 47 años

Los descendientes de esclavos y de las comunidades indígenas de Surinam, la antigua colonia de Países Bajos en Sudamérica, han aceptado este lunes las disculpas del rey Guillermo de Orange por el pasado esclavista. También le han perdonado, a título personal, ya que sus antepasados se lucraron con el comercio de la esclavitud, que fue legal hasta 1863, y nunca se mostraron en contra. En julio de 2023, Guillermo pidió perdón oficialmente, en Ámsterdam, por aquel sistema inhumano. Surinam se independizó en 1975, y el soberano, y su esposa, la reina Máxima, realizan estos días la primera visita de Estado de un monarca neerlandés en 47 años.

La visita a Surinam se prolongará hasta este miércoles, y el monarca se ha reunido con descendientes de esclavos en la primera jornada. Durante la conversación, ha asegurado: “Todos descendemos de quienes estuvieron implicados”. Luego, ha añadido: “Soy consciente de que el dolor perdura durante generaciones”, según la televisión pública neerlandesa NOS. Este momento era esencial en el programa para los líderes de las comunidades afrosurinamesas, indígenas y cimarrones, sucesores estos últimos de esclavos fugitivos que fundaron comunidades libres en la jungla. “Espero aprender más sobre lo que significa exactamente vivir como descendiente de esclavos”, ha dicho también el rey Guillermo. La última soberana reinante que viajó a Surinam fue su abuela, la fallecida reina Juliana, en 1978, tres años después de la independencia.