La Guardia Civil interroga a empleadas de hogar e inquilinos sobre pequeños pagos y cobros del expresidente, Javier Aureliano García

El pasado 19 de noviembre, solo un día después de que fuera detenido el entonces presidente de la Diputación Provincial de Almería, el popular Javier Aureliano García Molina, por su presunta implicación en una trama de corrupción, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la ...

Guardia Civil interrogaron como testigos a una veintena de personas. Además de empresarios y gestores de diferentes mercantiles que tuvieron vínculos con las sociedades de la supuesta trama, aquella jornada también declararon dos empleadas de hogar, cinco inquilinos, el dueño de una agencia de viajes y propietarios de parcelas. A todos ellos, los investigadores les preguntaron si el político del PP les pagaba sus servicios, les cobraba el alquiler o quiso adquirir sus propiedades con dinero en efectivo, según se recoge en las actas levantadas por sus declaraciones y a las que ha tenido acceso EL PAÍS.

Del contenido de las preguntas, se desprende que el objetivo principal de estos interrogatorios era recabar indicios de un supuesto blanqueo realizado por el exdirigente del PP almeriense mediante el método conocido en la jerga policial como pitufeo, consistente en el lavado de fondos de origen ilícito mediante una multitud de pequeños movimientos de dinero para evitar levantar sospechas. En el auto en el que el juez de Almería Eduardo Martínez Gamero ordenaba la detención del cargo público ya tildaba de “llamativo [...] el uso de dinero efectivo por parte de un empleado público como Javier Aureliano García”, así como el origen desconocido de parte de los fondos que manejaba y que le permitieron, por ejemplo, hacer frente a las cuotas hipotecarias de un inmueble. En casa de su hermana, los agentes encontraron un sobre con 7.620 euros con la anotación manuscrita “este dinero es de Javier Aureliano”.