El escritor Pierre Adrian explora las circunstancias que rodearon el último gesto con el que Cesare Pavese rompió con todo en 1950
Pierre Adrian es un escritor francés, tiene 34 años, en su primer libro siguió los pasos de Pasolini de Friuli hasta Roma, y el último se tradujo hace unos meses en España, se titula Hotel Roma (Tusquets), trata de Cesare Pavese, sobre todo de la última época del autor de El bello verano. Alquiló una habitación en el Hotel Roma de Turín, muy cerca de la estación, y el sábado 27 de agosto de 1950 se quitó ahí la vida. Un joven escritor siguiendo las huellas de un ...
hombre roto, y haciendo un libro en una época en que, en España, según los últimos datos se suicidaron 4.116 personas en 2023.
Pierre Adrian empieza su narración con el conserje que abre la puerta de la habitación, en la que de inmediato se cuela un gato, y luego entra y encuentra a un hombre rígido con los ojos cerrados, vestido pero sin zapatos, tumbado en la cama. En el escritorio hay unas cajas de somníferos, un vaso de agua, un ejemplar de los Diálogos de Leuco del propio Pavese, donde en la primera página ha dejado escrito: “Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿De acuerdo? No chismorreéis mucho”. Pierre Adrian recoge poco después una observación que hizo Natalia Ginzburg en Retrato de un amigo: “Quiso morir, en la ciudad que era suya, como un forastero”.






