‘Wicked: Parte II’ amplía en taquilla los beneficios de su antecesora, que ya cubrió gastos. Lanzar un estreno al precio de dos es la gran baza de la industria para exprimir franquicias, aunque alguno pueda sentirse timado
A Los Sírex no les llevó ni tres minutos explicar qué harían si tuvieran una escoba, pero el pasado año la película Wicked –es decir, el cuento El maravilloso mago de Oz (1900), de L. Frank Baum, desde la perspectiva de su villana– dedicó cerca de tres horas solo a narrar cómo la Bruja Mala del Oeste encontró el utensilio con el que vuela. No fue óbice para que el título protagonizado por
te-la-promocion-de-wicked.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/gente/2025-11-19/por-que-ariana-grande-y-cynthia-erivo-estan-siempre-agarrandose-carinosamente-durante-la-promocion-de-wicked.html" data-link-track-dtm="">Cynthia Erivo y Ariana Grande se convirtiese en la adaptación de Broadway más taquillera, sin necesitar más que la mitad de su libreto. Por el módico precio de otra entrada, acaba de llegar al cine la segunda mitad, Wicked: Parte 2, que en su primer fin de semana ha recaudado mundialmente cerca de 200 millones de euros (226 millones de dólares). El presupuesto conjunto orbita entre los 260 y 280 millones de euros, y esa cifra ya la cubrió con creces la entrega inicial con una taquilla de 690 millones, de modo que todo lo que esta segunda parte genere serán beneficios.














