El presidente Trump ha ordenado endurecer las políticas migratorias y aumentar las tropas en Washington con 500 soldados más

El tiroteo de un hombre afgano contra dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental en Washington D. C. ha encendido el debate sobre las políticas migratorias y el papel del ejército desplegado en algunas ciudades estadounidenses. El pasado miércoles, pasadas las dos de la tarde, Rahmanullah Lakanwal, de 29 años, disparó a varios miembros de la Guardia Nacional que patrullaban ...

las calles de Washington. El ataque se produjo junto a la concurrida estación de metro de Farragut West, transitada por turistas y funcionarios federales, dada su proximidad a la Casa Blanca, y en vísperas de Acción de Gracias. Dos soldados de la Guardia Nacional resultaron heridos de gravedad: Sarah Beckstrom, de 20 años, que falleció anoche tras recibir dos disparo, uno en el pecho y otro en la cabeza; su compañero Andrew Wolfe, de 24, aún lucha por su vida tras superar una intervención quirúrgica.

Lakanwal fue detenido inmediatamente por la policía tras un intercambio de disparos en el que resultó herido. Es un refugiado afgano que entró en Estados Unidos el 8 de septiembre de 2021, como parte de un programa para repatriar al personal que había colaborado con las autoridades estadounidenses durante la guerra contra los talibanes. La Operación Bienvenida a los Aliados, aprobada durante el Gobierno del presidente demócrata, Joe Biden, ayudó a unos 76.000 afganos a viajar a Estados Unidos para evitar que cayeran en manos de los talibanes, que conquistaron el país tras la caótica retirada de las tropas estadounidenses, según datos del Departamento de Estado. Muchos de ellos trabajaron en colaboración con la CIA o el ejército estadounidense en arriesgadas misiones de seguridad o ayudaron a los diplomáticos como traductores e intérpretes.